Mi bosque encantado,
mi sitio secreto,
está escondido,
para que nadie lo vea.
Sólo tú y yo,
abrimos sus puertas,
a todos aquellos,
que sienten con fuerzas.
Cuando me siento cansada,
aprieto mis ojos,
me relajo y transformo,
en hojas de olmos.
Cuando quiero dormir,
me dejo arrullar,
por sonidos del viento,
que me hacen soñar.
Cuando quiero jugar,
salto y me río,
me columpio en el árbol,
que está junto al río.
Mi bosque encantado,
mi sitio secreto,
está escondido,
para que nadie lo vea.
¿Quieres que te diga donde lo guardo?
A.B.H
